El fraude se refiere
a revelaciones incorrectas e intencionales en la preparación de información
financiera. El fraude involucra la manipulación, falsificación o alteración de
los documentos o registros, apropiación indebida de activos; supresión u
omisión de transacciones; registro de transacciones incorrectas o inexistentes
o inadecuada aplicación de políticas contables. La responsabilidad por la
prevención y detección de fraudes es de la gerencia, mediante la implantación y
seguimiento de adecuados sistemas de control.
El auditor debe
asegurarse mediante sus procedimientos que un fraude o error con efecto
significativo sobre los estados financieros no ha ocurrido o, que sí ocurrió,
su efecto está adecuadamente reflejado en los estados contables. Debido a la
limitación de un trabajo de auditoría, existe la posibilidad de que no se
detecten fraudes o errores.
La detección
posterior no equivale a decir que el auditor realizó incorrectamente su labor
si puede probar que trabajó con el adecuado cuidado profesional. En el caso de
existencia y detección de fraudes y error, el auditor es responsable de
comunicar su ocurrencia a la gerencia en forma oportuna, aunque crea que su
efecto es no significativo para los estados auditados, o es posterior a período
revisado, o fue solucionado. El error se refiere a aspectos no intencionales
que terminan en una incorrecta presentación de la realidad. Son aquellas
imprecisiones no intencionales u omisiones de importes o exposiciones en los
estados contables
El fraude o errores en los estados financieros
Los balances falsos, que resultan de la
adulteración deliberada de la información que está contenida en ellos
Los balances irreales, es decir, que no
presentan razonablemente la situación debido a errores contables cometidos involuntariamente.
Los estados contables irreales se deben principalmente a ineficiencias del
sistema contable que está utilizando el ente, atrasos en la registración
contable o a errores, todo lo cual produce información errónea que de uno u
otro modo no ha sido detectada por el sistema de control interno ni por la
Dirección del ente. Aquí desempeña un papel fundamental el auditor, quién
asesora al empresario para prevenir y corregir esas deficiencias.
Algunos ejemplos de
errores son: Compensar el saldo deudor y acreedor de distintas cuentas
bancarias de un ente, el cálculo de la previsión para deudores incobrables
sobre o subvaluado, valuación al costo histórico de las inversiones
permanentes, aplicación incorrecta del devenga miento de intereses sobre
deudas, no registrar una compra y otros similares.
Los estados
contables falsos suponen la adulteración deliberada de la información que
contienen y allí radica la principal diferencia con los balances irreales.
De los ejemplos
indicados, los tres primeros configuran fraudes por omisión, mientras los tres
siguientes son fraudes por comisión o registración de falsos asientos contables.
Los estados contables también pueden falsearse
Aplicando
deliberadamente mal las normas contables profesionales que rigen su
elaboración, como en los casos siguientes:
•
Contabilizar anticipos de clientes como si se tratara de ventas
perfeccionadas.
•
Falsear pases del Diario al Mayor
•
Registrar importaciones de productos que están en viaje como
integrando el stock del ente
Por otros métodos,
como en las situaciones siguientes:
•
Reducir el monto de las ventas para evadir el pago de impuestos.
•
Falsear las sumas del balance de los deudores a fin de ocultar
irregularidades.
•
Modificar sumas en el libro de Caja para sustraer fondos
dolosamente.
Fraudes cometidos por el empresario:
Los fraudes
perpetrados por el empresario o la alta gerencia o dirección del ente pueden
basarse, entre otros, en los siguientes motivos:
•
Obtener créditos bancarios.
•
Aumentar el capital de la empresa.
•
Efectuar la transferencia total o parcial del patrimonio de la
empresa.
•
Defraudar al fisco.
•
Elevar o disminuir el reparto de utilidades.
•
Reducir o eliminar las pérdidas de la empresa.
•
Defraudar a los socios que no intervienen en administración de los
negocios.
•
Tranquilizar a los socios o acreedores disconformes
Fraudes que puede cometer el personal:
•
Omitiendo asentar partidas en la contabilidad.
•
Falseando registraciones contables.
•
Empleando comprobantes ya contabilizados a los que se les cambia la
fecha.
•
Falsificando firmas.
•
Cometiendo errores de suma.
• Reteniendo cobranzas, haciendo notas de crédito falsas a favor de
deudores o contabilizándoles descuentos inexistentes.
•
Omitiendo contabilizar notas de crédito o descuentos a favor de la
empresa.
•
Registrando depósitos bancarios falsos.
•
Liquidando sueldos y jornales a personas que no integran la nómina.
•
Cargando a la empresa compras o gastos realizados para sí.
• No registrando devoluciones de mercaderías de clientes. Los
objetivos que persiguen las personas que cometen este tipo de irregularidades
son apropiarse de dinero en efectivo, mercaderías y otros bienes.
•
Estos ejemplos no agotan las posibilidades de perpetrar un fraude y
tienen un carácter ilustrativo. Sin lugar a dudas el auditor cumple una función
integral con relación a los servicios que debe prestarle al ente y puede
asesorar a la Dirección a prevenir este grave problema
No hay comentarios:
Publicar un comentario