AUDITORÍA FISCAL
El adjetivo fiscal,
se refiere a aquello perteneciente o relativo al fisco (conjunto de organismos
públicos cuya función es recaudar impuestos y tributos). El término auditoría
fiscal o auditoría tributaria no tiene una acepción propia como tal, si bien es
utilizado en el ámbito del derecho público como un sinónimo de inspección
fiscal.
Una auditoría fiscal
es una inspección de la situación tributaria de una entidad con el fin de
verificar el cumplimiento de las obligaciones fiscales establecidas en las
diferentes Leyes Tributarias y otras disposiciones legales vigentes en el país,
obligaciones que van desde la exigencia de llevar contabilidad formal, libros
legalizados, auxiliares, control de inventarios, registros especiales, emisión
de documentos legales, registros, declaración y pago de impuestos; verificando
que en las operaciones económicas de las empresas, se garantice el cumplimiento
de las obligaciones fiscales.
Desde el punto de
vista del contador público que realiza la auditoría fiscal, los objetivos de
dicha auditoría son:
Ø
Determinar si ha habido violaciones a las leyes y regulaciones que
puedan tener un efecto material sobre las declaraciones de impuestos presentadas
por la entidad.
Ø
Proporcionar una base para los informes adicionales sobre el
cumplimiento.
El auditor debe
diseñar la auditoría de cumplimiento, para proporcionar una seguridad razonable
de que la empresa cumple con las leyes, regulaciones y otros requerimientos
importantes para el logro de los objetivos; es decir el cumplimiento de las
leyes y reglamentos, que pueda causar que la empresa cese en sus operaciones, o
poner en duda la continuidad como negocio en marcha o estar sujeta a sanciones
legales importantes.
En resumen los
objetivos principales del auditor con relación a la auditoría fiscal son:
evidenciar si lo que se refleja contablemente de las circunstancias fiscales es
aceptable de acuerdo con las normas establecidas y, si las obligaciones legales
se han cumplido adecuadamente.
De lo expuesto
anteriormente se debe resaltar que existen básicamente dos tipos de auditorías:
la interna y la externa. Esta última puede ser de tipo gubernamental o bien de
carácter privado.
La inspección fiscal, se identifica porque es
llevada a cabo por un funcionario del Estado, que debe emitir una opinión
siempre, debido a que cuenta con menos facilidades para acceder a la
información y porque es llevada a cabo después de la auditoría financiera.
El Estado, a través
de la Superintendencia de Administración Tributaria (SAT), suele desarrollar
auditorías fiscales para asegurarse que los contribuyentes estén cumpliendo con
sus obligaciones. En caso de detectarse alguna irregularidad, el deudor es
intimado a regularizar la situación y, según el caso, puede ser castigado de
diversas formas.
La Superintendencia
de Administración Tributaria (SAT) como ente fiscalizador centra su actuación
en verificar si la entidad ha cumplido sus obligaciones tributarias y exige, en
caso contrario, el cumplimiento de tal obligación de acuerdo con la legislación
vigente, la cual habitualmente requiere la cancelación de la deuda tributaria,
multa, más intereses y mora.
Por el contrario la auditoría fiscal, es realizada por una
firma de auditoría o un auditor independiente quien lejos de exigir, recomienda
una serie de acciones e informa particularmente de unos hechos para expresar
una opinión profesional, sobre la adecuación o no de los estados financieros a
leyes, normas y criterios según la legislación guatemalteca preestablecida.
Pero el hecho de que
una entidad cuente con sus estados financieros auditados por un auditor
independiente, no la exime que la SAT la audite.
Objetivos de la auditoría fiscal
Dentro de los
objetivos de la auditoría fiscal para el debido cumplimiento de las
obligaciones tributarias se encuentran los siguientes:
Ø
Determinar que la base imponible sea la correcta.
Ø
Verificar que el tipo impositivo aplicado sea el que establece la
ley específica.
Ø
Verificar que el impuesto resultante haya sido pagado
oportunamente.
Ø
Comprobar que la entidad cuente con la documentación legal de
soporte de las operaciones declaradas.
Ø
Verificar que la entidad haya cumplido en presentar las
declaraciones mensuales, trimestrales y anuales según corresponda, en el plazo
establecido en la ley específica.
Ø
Verificar que se hayan efectuado correctamente las rebajas y créditos
fiscales cuando corresponda.
Clasificación de la auditoría fiscal
Según los diferentes
programas de fiscalización que se pueden llevar a cabo, las auditorías se
pueden clasificar en:
Por el número de impuestos a revisar
Ø
Auditoría Específica: esta auditoría tiene el objetivo de verificar
el cumplimiento de las obligaciones tributarias formales o sustantivas con
respecto a una ley específica.
Ø
Auditoría Integrada: el objetivo de esta auditoría es verificar el
cumplimiento de las obligaciones tributarias formales y sustantivas
relacionadas con dos o más leyes específicas.
Por el lugar donde se realiza la revisión
Ø
Auditoría de Gabinete: es la revisión que se realiza desde la
oficina donde se encuentra el Auditor Tributario.
Ø
Auditoría de Campo: esta es la revisión que se efectúa en el
domicilio fiscal de la entidad, recopila toda la información necesaria para
verificar el adecuado cumplimiento tributario y la elaboración de papeles de
trabajo.
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